jueves, 25 de octubre de 2012

5º PARTICIPANTE; Néstor Quadri

LA POESÍA DE MI VIDA



En las poesías

están las criaturas humanas,

con sus mezquindades y limitaciones,

expresando el sentido de la vida,

para fortificarla y purificala.



En las poesías

están las amistades y compañías,

los odios y las soledades,

transitando pasiones,

como hechizos o pesadillas.



En las poesías

está el espíritu humano

en su rebeldía a la justicia,

buscando salir triunfante,

a pesar de sus retrocesos y cobardías.



En las poesías

están las renuncias y tentaciones,

a la servidumbre y a la mediocridad,

 enmarcando miserias y sufrimientos,

generosidades y satisfacciones.



En las poesías

están las sonrisas y las lágrimas...

Porque de eso se trata la poesía,

de alegrías y tristezas,

de amores y desencantos.



Y en las poesías

busco expresar mis inspiraciones.

Pero ya ven... en tan pocos versos,

la poesía de mi vida

aún no la pude esbozar


6ª PARTICIPANTE; Mª del Rocío Redondo de la Calle

ALUSIONES

No encuentro tu sonrisa
quizás la chimenea calcino la comisura,
camino boca arriba
por si el techo la oculta entre bocetos.

No encuentro tu sonrisa
mirando hacia la vida tan solo se personan abismos de fracasos.
Gesticula la noche ahorcando las estrellas, lenta, provocadora.

No encuentro tu sonrisa
ni siquiera en el seno del recuerdo.
La vida, que rehúye mis preguntas,
exhala compasión ante mi duelo ¡y qué hago yo anclada en este vértigo!
desatendida en el párpado oscuro de un universo intacto.

7ª PARTICIPANTE; Calamanda Navarro Cerro

BESOS

Ejércitos de besos, atrincherados en tu boca

y comprometidos con la mía, desean camuflarse

en la oscuridad de nuestros ojos entornados.

Estos ósculos nos corretean por

la sangre, sus latidos, y nuestros ansiosos labios.

Mil fuerzas llegan en mimos de

compromiso no desmayado, no detenido.

Buscan mares, rozan, y

bucean en la desazón, enamorándonos.

Sus vientos ondulados nos

enmarcan rosas perfumadas

y besuquean el cabello con brisa de mariposas,

abanico en nuestras manos y nuestros labios.

Se toman, del paladar que tanto

nos endulza la sed. Nuestros besos, cobran

silente tibieza y mimados, nos

invitan, se comprometen

con otros besos. Nuestros besos, reclaman

besos veloces, besos de espejo,

besos cautivos, besos fundidos,

besos de merengue; besos

bondadosos e iluminados.

Todos los besos desean ser náufragos

en la isla de nuestras bocas.

8ª PARTICIPANTE; Jessica Orbaneja Hernández


SILENCIO

Me he quedado sin tus palabras, eso duele.
Más que perder la vista al cielo,
más que morir queriendo, me hiere,
 menos que seguir viviendo sin respirar
tu mismo aire, menos que eso duele.
Me he quedado sin mi trozo de luna,
en el que dormian mis noches 
que se hacian fuertes colosos en el aire,
noches que pasaban acunadas con los arómas 
primaverales de tus flores de espinas sangrantes.
Me he quedado sin alma,
te la llevaste prendída sin atención ni razones,
fuera del alma y las palabras todo extinto queda ya.
Me he quedado clavada aquí,
siendo observada por tus pupilas en llamas,
pero sin palabras que pronunciar,me voy contaminando,
de esas las esperanzas falsas que me alcanzan,
guardando distancias nunca antes superadas hacia ti.
Me he quedado apagada, como vela consumisa,
como aire agotado de volar,
como mar falto de su estela plateada estoy.
Me voy a quedar muda de palabras,
para que me entiendas en tu lengua sin letras,
para que el silencio de lo insonoro
azote el pensamiento que te llene de mi.
Me he quedado con las ganas,
las de vivirte y saborear las auroras en tu piel,
las de aullar a tus ojos candela, invocando al placer.
De loba cálida a crisálida salvaje cambiando voy
entonando cantos con sabor a muerte,
sin posibles resurrecciones para después.
Me he quedado sin mañana de luz,
sin camino ni espada que me pueda defender,
sin dulce espera dorada que me encamine a tu ser.
Con dudas atravesadas ,donde la nada,
aún sin pensamiento sigue tejiendo con finos hilos
 recuerdos por ti.
Ahora que me he quedado sola,
dame tu palabra que la beba, aún siendo sin letras,
dime desde tu silencio que aún, mueres por mi.