martes, 27 de marzo de 2018

POEMA; LA SOLEDAD

Si voy hacia la soledad
es porque ella me abraza,
en su presencia crezco.
Me deleito cuando mi compañía es un libro
y me invita a navegar por letras raudas y pausadas,
por conocimiento siempre por adquirir.
Desde niño he gustado buscar mis propios proyectos,
ante los humanos abyectos yo prefiero mi soledad,
y aunque tengo amigos,
contables con los dedos de las manos,
y mi familia que me ama,
busco la compañía de la soledad
para comprender mejor el devenir de la vida.
Cuando era adolescente prefería escribir en la madrugada, cuando el silencio reinaba, lo único que se movía
era el ritmo de la inspiración dictándome,
sólo el lapicero acariciando la hoja
o un teclado sonando con ritmo desenfrenado
mientras a borbotones las palabras emergen.
La melodía del silencio sólo los poetas la disfrutamos.

AUTOR; Rolando Enrique Rosales Murga 

POEMA; EL OLVIDO

El olvido es la barca que remonta
lo que ha traspasado la razón.
Es el puerto al que se ancla sin desearlo
y es el punto final de una ilusión.
Te acecha inclemente frente al tiempo,
lastima sin consideración,
pelea en el espacio y la distancia
queriendo volver brumas el amor.
Y a medida que se lucha en el recuerdo,
los hechos vuelven insistentemente,
son ayeres confundidos en las ansias,
lo que fue y no será mas nunca: unión.
La inesperada despedida,
la sorpresa transformada en dolor,
la fuerza de costumbre
cuando no hay esperanzas de un regreso,
de una voz que te turbe,
ni siquiera la mirada frente a frente,
mucho menos, la dulzura de los besos.
El olvido no llega porque asì se desea,
sólo esconde suspiros en el aire,
por fuera aparenta indiferencia, calma,
lo que por dentro es la procesión.
El olvido es una daga que te hiere
y te deja contrito, el corazón.
Trina Lee de Hidalgo
Derechos reservados

AUTORA; Trina Mercedes Leé de Hidalgo

POEMA; ANUNCIACIÓN


Pastando van por los cielos
juntas las Siete Cabrillas
y a la Estrella de Belén
la llevan sobre Melilla.
Ella destella en la noche,
ahora más que nunca brilla
cual faro para los Magos,
para servirles de guía.
Entre ellos se comentan,
intercambiando sonrisas:
“Milenios han transcurrido
mas ¡al fin! Llegó este día…”
Y es que una niña ha nacido
en la Valla de Melilla.
Mar de tinta es su mirada,
su piel: seda renegrida.
Son del África profunda
quienes le han dado la vida.

II
Llegan gentes para verla
de ciudades y capillas.
Llegan de las sinagogas
y también de las mezquitas.
Llegan de Europa y América,
de ambos polos, de Oceanía
y también los hay llegados
de India, Japón, Corea y China…
Llegan todos a adorarla
pues saben que su venida
a la Humanidad anuncia
esperanza y alegría…

AUTOR; Luis Antonio BEAUXIS CÓNSUL