miércoles, 21 de marzo de 2018

POEMA; MILAGRO

Repleta de poesía,
la noche va llegando,
ferviente se aproxima
como eterno milagro,
quizá dulce sonrisa,
al cielo enamorado,
un soplo hacia la vida,
rendida ante ese encanto,
rozando sus pupilas,
pintadas de verano,
aquellas que titilan,
al presentir sus labios…
La luna consentida
se aprieta entre sus brazos,
ansiosa de caricias,
ha perdido el recato,
y repleta de dicha,
con ella va avanzando,
entre las nubes brilla
su mágico descaro;
un sueño que ya expira
otro que va llegando,
mientras la tierra gira
apenas llega el día
con el sol de la mano;
nuevos colores vibran
cuando va despertando,
y la noche dormita,
ante nuevo milagro.

AUTORA; Sheina Lee Leoni Handel

POEMA; ARENA TRISTE

Mi presente se disfraza de un desierto sin final,
soportando la verdad de los espejos.
No hay oasis que me ayuden a olvidar la realidad
de tenerte cerca y sentirte tan lejos.
No quiero verme en guerras que dejan tantos heridos,
pero siempre fui maestro en no cumplir lo prometido.
Aún flotan tus recuerdos dentro de mi copa llena,
por no dar la vuelta al reloj y dejar caer la arena.
Te sorprende, de repente, una tormenta en una esquina,
sin saliva que limpiara la maleza,
y hoy deseas sumergirte en agujeros con espinas,
donde acaban los cuentos que nunca empiezan.
No has logrado despojarte de fantasmas del pasado,
como un barco que partió pero aún no ha regresado.
Somos labios que se miran pero que mueren de sed,
aunque sepan que aún queda mucha arena por caer.
Enmudecimos los dos viendo llorar a la marea
lágrimas de mar, de dolor, en medio de nuestra pelea.
Tragos de agua salada que jugaron al despiste
esparcieron las cenizas que dejó la arena triste.


AUTOR; Gorka Lizaso Pérez

POEMA; CLAVELES EN EL MAR

Claveles en el mar

Sembré un jardín

de claveles en el mar,

claveles de amor,

claveles de paz,

para los días que lleguen

cargados de odio,

cargados de guerra.

Los sembré

amaneceres y noches

para los que busquen la luz,

para los que

merezcan descanso.

Los sembré débiles y tontos,

para que ,

los que se creen únicos

tengan que aprenderlos

a cultivar

pero también

fuertes y feroces

para que

ninguna tempestad

los pueda arrancar.

Les sembré feos,

les sembré bellos,

mas, a aquellos

les di el poder

de curar

las heridas del alma

que los otros

causarán.

Puse colores

del más allá ,

pues, por ver

los conocidos

quería variar.

Me faltaba

la esencia

que más tarde un ángel

me alcanzara,

esencia de soles y lunas

para mis claveles de mar.


AUTORA; Verónica Martín