Ave de paso
un beso inesperado,
selló la despedida,
en nuestra joven cama
que era ya tumba fría,
escapaste en silencio
como cruel homicida,
mi cadáver ardiente,
ignorante dormía,
corazón destrozado
cuya sangre fluía,
el tiempo lo rozaba
y crecía la herida;
fuiste ave de paso,
vistosa golondrina;
me juró amor eterno,
más yo tonta sabía,
que al llegar el invierno,
otra vez marcharía,
preferí engañarme,
y al hacerlo moría,
fue tan solo un segundo,
para mi alma ,la vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
PROGRAMA Nº14, (13-05-2026)
Bienvenidos a un nuevo episodio de La Vida es Poesía ✨📻 Hoy nos detenemos en la voz de Idea Vilariño, una poeta directa, sincera y capa...
-
Recordamos a Jorge Manrique, maestro de la palabra y la memoria. Y compartimos un nuevo viaje poético con Enrique Bolaños en Para soñar y no...
-
Abrimos las puertas del universo intenso y profundamente humano de Miguel Hernández, poeta de la tierra y del viento, del amor que arde y...
-
NEGRAS CONFIDENCIAS Hoy te encontré entre los posos de mi taza de café entre el aroma de una tarde, recogí tu sombra colgada de un abe...
No hay comentarios:
Publicar un comentario